6 may 2012


Venezuela


Luis Britto García: La CIDH no reconoce ni respeta la soberanía de Venezuela

Fuente:

Fuente: Patria Grande

03/05/2012


Luis Britto García: Nos estamos independizando de Washington y nuestra separación de la CIDH es un paso más en esa tendencia necesaria, inevitable e irreversible

El escritor venezolano y miembro del Consejo de Estado, Luis Britto García fue consultado por Patria Grande, acerca de la salida de Venezuela de la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH).

PG: ¿Por qué el Gobierno Nacional considera necesario que Venezuela debe retirarse de la CIDH?

LBG: Porque dicha Comisión, que es un órgano dependiente de la OEA, con sede en Washington, no reconoce ni respeta la soberanía de Venezuela; admite en contra de sus propios estatutos denuncias y demandas sobre cuestiones que no han sido resueltas de manera definitiva y firme por nuestros órganos administrativos ni por nuestros tribunales, y pretende suplantar a éstos alegando que carecen de independencia. En varias sentencias el Tribunal Supremo de Justicia ha reprobado estos criterios de la Comisión y de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos; ha declarado que las decisiones de ésta no sería aplicables en Venezuela si resultaran contrarias a la Constitución y al orden público, y en definitiva, ha instado a que nos retiremos de esos organismos.

PG: ¿Cuáles son los pasos que debe seguir Venezuela para retirarse de éste órgano?

LBG: Según el artículo 236 de la Constitución “Son atribuciones y obligaciones del Presidente o Presidenta de la República (…) 4. Dirigir las relaciones exteriores de la República y celebrar y ratificar los tratados, convenios o acuerdos internacionales”. Ya que el Presidente puede celebrar tratados, puede denunciarlos. El artículo 187 de dicha norma establece que “Corresponde a la Asamblea Nacional: (…) 18. Aprobar por ley los tratados o convenios internacionales que celebre el Ejecutivo Nacional, salvo las excepciones consagradas en esta Constitución”. Con la misma potestad con la cual aprueba su celebración, puede decidir su denuncia. Cumplida ésta, se la notifica a la Comisión y a la Corte Interamericanas, y corre un lapso de un año antes de la separación definitiva.

PG: ¿Salir de la CIDH implica retirarse también de la Organización de Estados Americanos (OEA)?

LBG: No, aunque en definitiva la OEA lo que hace fundamentalmente es convalidar e imponer las políticas de su gran financista, Estados Unidos, por lo que no veo necesaria ni fructífera a largo plazo nuestra presencia en ella.

PG: ¿Quien pone la plata, escoge la música?

LBG: La mayoría del presupuesto de la OEA, y por consiguiente de la Comisión y de la Corte Interamericana, es financiado por Estados Unidos. Díme tú si eso no representa un poderoso argumento.

PG: Sectores de oposición han manifestado que el retiro de la CIDH no sólo aísla a Venezuela, sino que le quita la oportunidad de demandar, propiciar y luchar por los derechos humanos. Diego Arria dirigente de Acción Democrática (AD) escribió en su cuenta de twitter que “el reciente acuerdo de cooperación de la Cidh y la Corte Penal Internacional asusta al régimen”, asimismo según Delsa Solórzano, diputada de oposición al Parlatino “la pertenencia de Venezuela a la Cidh es parte de nuestro estamento constitucional” ¿Qué opinión le merece estas declaraciones?

LBG: Bueno, todos esos señores, que viven pendientes de Estados Unidos y en algunos casos simplemente viven en Estados Unidos, deberían preocuparse primero sobre por qué Estados Unidos y Canadá no se someten ni a la Comisión ni a la Corte Interamericana ni a la Corte Penal Internacional ¿Será que les “asusta” someter su soberanía a un organismo externo? ¿Será que les inquieta quedar sometidos a la Convención de Viena?

¿Tendrá razón el Secretario de Estado Robert MacNamara, quien en una oportunidad declaró que si ellos hubieran perdido la Segunda Guerra Mundial, todos sus dirigentes hubieran sido juzgados como criminales de guerra? ¿Será porque Estados Unidos es el principal y primer violador de Derechos Humanos en el Mundo?

PG: El portavoz del Departamento de Estado Mark Toner, indicó que es una “mala señal” sobre el respeto de los derechos humanos” que Venezuela decidiera alejarse de la CIDH, a la que considera “una organización eficaz y única en el hemisferio”. ¿Qué opina usted?

LBG: Bueno, pues yo le preguntaría si no es una “mala señal” que Estados Unidos no se someta a esa “organización eficaz y única en el hemisferio”. Lo que es igual no es trampa.

PG: En su último informe anual, divulgado el 9 de abril, la CIDH consideró que Venezuela hay “situaciones estructurales” como las modificaciones normativas, “que afectan el goce de los derechos humanos”, entre las que cita la Ley Habilitante, además, mencionó la “fragilidad del poder judicial y su falta de independencia e imparcialidad” y el “uso abusivo del derecho penal” para obstaculizar la labor de los activistas en Venezuela. ¿Es ésto cierto?

LBG: Ni la Comisión, ni la Corte Interamericana, ni ningún otro organismo internacional, tienen potestad para juzgar las leyes venezolanas, que son expresión de la soberanía de nuestro pueblo manifestada a través de la Asamblea Nacional. Eso es contrario tanto a la Carta de la ONU como a la de la OEA, que se fundamentan en el respeto a la soberanía, independencia y autodeterminación de los pueblos. Por otra parte, durante toda la Cuarta República se sucedieron las leyes habilitantes, sin que la CIDH emitiera un juicio condenatorio sobre ellas. Sobre la supuesta “falta de independencia e imparcialidad” del poder judicial, basta citar la sentencia que declaró que el 11 de abril no hubo golpe de Estado sino “vacío de poder”; la decisión del TSJ de burlar una rebaja de sueldos ordenada por el Ejecutivo compensándose mediante bonos con respecto a los cuales, además, se pronunciaron para excluirlos del Impuesto sobre la Renta, y tantas otras. Una vez más, podríamos preguntarnos por qué ni la Comisión ni la Corte Interamericana se pronuncian sobre leyes atroces de Estados Unidos, tales como la Patriot Act, que permite detener indefinidamente a sospechosos sin formularles cargos, o sobre el Poder Judicial de Estados Unidos, que permite la detención indefinida en Guantánamo de personas que no son consideradas ni prisioneros de guerra, ni son acusados judicialmente. Tampoco se pronuncian sobre normas estadounidenses que prácticamente autorizan la tortura para obtener declaraciones, ni contra políticas de asesinato selectivo. Con ello sí que la Corte y la Comisión Interamericanas demuestran “su falta de independencia e imparcialidad”.

PG: Venezuela no es el único país que rechaza las acciones de la Comisión. Brasil también ha mostrado su desacuerdo con el organismo, así como Ecuador. ¿Considera que el retiro de Venezuela de la CIDH, marque un precedente en la región?

LBG: Representantes de Brasil, Bolivia, Ecuador, México y Perú redactaron un “Informe del Grupo de Trabajo Especial de Reflexión sobre el Funcionamiento de la Comisión Interamericana”, de 13 de diciembre de 2011, en el cual le formulan serias críticas a sus procederes y su enfoque. No estamos solos. Sería en todo caso conveniente, aunque no indispensable, que nos retiráramos de la Comisión en compañía de otros países afectados por sus políticas parcializadas y discriminatorias.

PG: El presidente de Venezuela, Hugo Chávez pidió el pasado 30 de abril, la creación de un Consejo de Estado, para sustentar el retiro inmediato del país de la CIDH ¿Cuáles son los retos a los que se enfrenta este Consejo de Estado, del cual usted forma parte?

LBG: En realidad el Consejo de Estado es un organismo previsto en la Constitución de la República Bolivariana de 1999, que hasta el presente no se había activado. El presidente Hugo Chávez Frías le encomendó públicamente como primera misión la de estudiar las vías institucionales para nuestro retiro de la Comisión y de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. El Consejo es un organismo consultivo, y corresponde al Presidente y al Vicepresidente someterle las cuestiones sobre las cuales deben pronunciarse. Supongo que en lo esencial, plantearán asuntos pertinentes a la defensa de la soberanía y de los más altos y perdurables intereses de la República.

PG: En 2004 Venezuela y Cuba impulsaron la Alianza Bolivariana para las Américas (Alba), en 2008 se fundó en Brasilia la Unasur, que cuenta con doce países sudamericanos y el año pasado surgió la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) ¿Qué piensa de ésta tendencia de los países de la región a crear sus propios órganos de resolución de conflictos fuera de Washington?

LBG: Pues que nos estamos independizando de Washington en relación con nuestras cuestiones sociales, económicas, políticas, culturales y diplomáticas, y que nuestra separación de la CIDH es un paso más en esa tendencia necesaria, inevitable e irreversible.

Fuente: Patria Grande


No hay comentarios: