9 ago 2008

Violencia contra la mujer: Una realidad camuflada

Reportaje

Violencia contra la mujer: Una realidad camuflada



Se trata de uno de los delitos de lesa humanidad más frecuentes del mundo y un problema de salud pública.

Abogado. Leonardo Maestre

A pesar de la cantidad de leyes, decretos, reglamentos y conferencias que a nivel mundial se han realizado para disminuir la cantidad de denuncias que diariamente reciben las autoridades encargadas de controlar el caso, la violencia contra la mujer se incrementa tanto, que hoy en día se habla de ella como un problema de salud pública.

Venezuela no escapa de esta cruda realidad, pues los casos reflejados en las cifras que manejan la mayoría de las instituciones encargadas de estudiar la violencia intrafamiliar, son pocos en relación al alto porcentaje que aún siendo víctimas no se atreven a denunciar.

Y es que el machismo desde siempre ha sido un fenómeno inculcado desde el nacimiento, donde pintan al hombre (varón) como el mandamás o el cabeza de familia, dejando a un lado a la mujer y educándola para servir a su pareja, a pesar de que éstas han demostrado que pueden llegar mucho más lejos.

Sin embargo una de las causas de la violencia contra la mujer es cuando estas deciden desafiar a su pareja, quizás por sentirse agobiadas, o simplemente porque no aguantan otra humillación. Situación que enfurece al hombre sintiéndose con el derecho de maltratarla psicológica y hasta físicamente.

Es por esto que el machismo es señalado como principal detonante de la violencia contra las féminas, ya que la mayoría de los victimarios tienen una especie de cinta en su mente que los hace pensar que la mujer es para lavar la ropa, y el hombre es el que sale a la calle para traer el alimento al hogar.

Los hombres al ser desafiados por su pareja incurren en lo que los especialistas denominan maltrato por negligencia, es decir que les suprimen el sustento alimenticio tanto a la mujer, como a los niños.


Figura 1: Las víctimas sufren en silencio.

En el caso específico de la capital del estado Bolívar, Ciudad Bolívar se observó una prevalencia de 391 casos durante el año 2007 y el primer trimestre del 2008, es decir un considerable aumento de mujeres maltratadas, tomando en cuenta que la violencia además de física, altera los nervios convirtiéndola en psicológica.

La mayoría de los casos de violencia presentados en esta ciudad son atendidos en la consulta externa del Centro de Salud Mental, Comandancia de la Policía y Fiscalía del Ministerio Público, por lo general presentan maltratos por partes de sus parejas, siendo el de tipo físico el de mayor incidencia, aún cuando se puede inferir posibles maltratos de tipo psicológico y hasta sexual.

Una de las víctimas que se atrevió a contar su relato fue Xiomara Pérez, ella explicó que fueron muchas las veces que fue maltratada, “una vez me golpeó muy fuerte, la mayoría de las veces en el oído, la espalda y piernas”.

Ante esta situación la médica psiquiatra Yolirma Vaccaro, especialista del Centro de Salud Mental de Ciudad Bolívar, manifestó que en su experiencia profesional ha reconocido que la violencia de mayor incidencia es la de tipo física, la cual va acompañada con maltrato psicológico, cuestionamientos, acusaciones y hostigamientos, que son indicadores de la violencia que se evidencia en el hogar.

Otro aspecto que se suma a la violencia contra la mujer es la obligación sexual, muchas de las pacientes tratadas por esta experta en salud, señalan que luego que se dan las golpizas son obligadas a mantener relaciones sexuales con el agresor.

De generación en generación

Es importante reflejar que en la mayoría de los casos de violencia existen hijos de por medio, estos presencian la cantidad de actuaciones producto de la violencia, tal es el caso de insultos, gritos, golpes, es decir que de no ser corregidos a tiempo se podría hablar de una conducta repetida que puede ser asumida en un futuro por las víctimas indirecta (hijos).

De acuerdo al criterio de la doctora Vaccaro, los orígenes de la violencia son múltiples, primero es producto de antecedentes de maltrato; segundo falta de afecto en su formación personal; tercero incapacidad para establecer relaciones afectivas por negociación y cuarto por miedo. Todos estos elementos constituyen un factor de riesgo en cuanto es un ciclo que se repite continuamente de generación en generación.



Figura 2: Lamentablemente los niños son víctimas de la agresión familiar.

La explicación de Vaccaro se evidencia con el testimonio de otra de las víctimas consultadas, Nelly Álvarez quien soportó insultos y golpes por no contar con estabilidad económica. “Los niños estaban viviendo un terror dentro de esas cuatro paredes en que vivíamos, ya estaban siendo involucrados en las peleas, y más de una vez salieron golpeados, cuando me intentaban defender de su padre”.

Violencia omnipresente

Por otra parte, la psiquiatra manifestó que no sólo se da una violencia contra la mujer en el hogar, pues la sociedad ha diseñado formas específicas de maltratar a las mujeres, “en el campo laboral se le solicita exagerados requisitos que le impiden desarrollarse como personas, a su juicio el examen de embarazo es un elemento contrario a la naturaleza de ser de la mujer, pues la principal misión de la mujer en el mundo es ser madre”.

Los diversos encuentros de mujeres en el mundo, revelan que no sólo la violencia se practica en el hogar, también existe en el plano laboral que excluye a la mujer de importantes cargos gerenciales, por ello han propuesto una participación mayor en el campo de la conducción política de los países, en cuanto a lo legislativo y el nivel de las decisiones ejecutivas. Pues ello va ha constituir un sistema de igualdad como medio de evitar la discriminación a la mujer.

En este orden de ideas, la psiquiatra señaló que a medida que la mujer se autodetermina y realiza actividades laborales disminuyen los episodios de violencia en su contra, por ello insistió en la necesidad de educar a la mujer hacia la superación personal, en vista que la familia venezolana prepara al hombre para el trabajo y su obligación de mantener a la mujer.

Con miedo a denunciar

A través de las entrevistas realizadas durante la investigación se pudo constatar que una de las razones por la que miles de mujeres no se atreven a denunciar a su pareja es por temor al que dirán, a ser señaladas por la sociedad que le rodea y a ser motivos de burlas.


Figura 3: La mayoría de las mujeres no se atreven a denunciar y ocultan los golpes.

“Pasé diez años sin decir que era maltratada a nadie, por miedo al que dirán, pero al final no aguante más y le tuve que decir a mis amigos y familiares, buscando ayuda”, expresó Xiomara Pérez.

Otras mujeres se quedan calladas porque son víctimas de sus propias parejas quienes las retienen amenazándolas con quitarle la casa, los hijos es decir dejarlas en la calle.

Tal es el caso de Nelly Álvarez quien afirmó que “yo le aguante mucho porque me daba miedo quedarme sola, pues no tengo una carrera y en ese momento dependía económicamente de él, además en la casa tenía una pistola guardada y siempre me amenazaba con herirme si lo llegaba a dejar. Además que en la calle te apuntan con el dedo y te miran feo, como si tú hubieses hecho algo malo”.

Sin embargo los especialistas que atienden este tipo de casos explican a las víctimas la importancia de denunciar la violencia, por sus múltiples consecuencias. Es por esto la cantidad de campañas publicitarias que invita a las mujeres a no temer y ejecutar su única arma de defensa, la denuncia.

Las autoridades competentes se basan en la cantidad de leyes y decretos que amparan a la mujer en contra del la fuerza bruta del hombre, sin embargo para el juez especialista en casos de violencia intrafamiliar, Mariano Martínez del Circuito Judicial Nº 1 del Estado Bolívar, la existencia de una ley especial en defensa de la mujer no evita que los maridos la maltraten.

Además estima que la comunidad y la misma familia son responsables de la violencia contra mujer, en cuanto asumen el problema como parte de la vida particular, sin intervenir a favor de la salud de la maltratada.

En este mismo orden de ideas, el juez considera que la violencia contra mujer, se inicia por el estado de poder y dominación que se da entre las relaciones de pareja, por tanto, su obligación de imponer doctrina legal, ésta motivado por su condición moral que supera el criterio legal – formal de analizar y discutir la ley.

En opinión del juez uno de los primeros pasos para tratar la violencia de pareja contra la mujer, es identificarla. Esto suele ser difícil porque puede manifestarse de distintas formas.

Tanto así, que lo reconoce como un problema de salud pública, ya que la violencia de pareja contra la mujer puede estar involucrados aspectos físicos, sociales o psicológicos, jurídicos o combinación de ambas, incluida la somatización del dolor emocional.


Múltiples consecuencias

La violencia contra la mujer, en la actualidad representa un grave problema social que afecta no sólo a la mujer como persona, sino que atenta contra el normal funcionamiento de la familia en cuanto a su estabilidad y crecimiento.

Esta claro que las consecuencias de la violencia contra la mujer es física, sin embargo esta va más allá convirtiéndose con el pasar del tiempo en psicológica, pues muchas mujeres piensan en el suicidio, sin embargo una de cada tres llega a consumarlo.

Para la psiquiatra Vaccaro otra de las consecuencias de la violencia es el abandono en su cuidado personal; falta de interés por realizar actividades, angustia, depresiones y presencia de episodios de llanto, pérdida de personalidad y la autoestima. Todos estos indicadores a juicio de la psiquiatra pueden generar suicidio en vista que la mujer trata de poner fin a los ataques violentos.

El plan de tratamiento que recomienda ésta psiquiatra, consiste en fortalecer los elementos favorables de la mujer, como explicarle cuáles son sus necesidades, presentarle mecanismos técnicas de autocontrol y de manejo de situaciones de conflictos mediante persuasión, “nunca recomendarle a la mujer hechos negativos”, aún cuando reconoce que un grado de violencia de la mujer contra el marido a dado resultados en la modificación de conducta del agresor.



FIGURA 4: Los especialistas enseñan a las mujeres a valorarse a si mismas.


Es por esto que la dirigencia política, los círculos intelectuales, las organizaciones en defensa de los derechos humanos han reconocido que la violencia contra la mujer es un fenómeno social que atenta contra el equilibrio de la sociedad y en efecto, es necesario asumir medidas en función de la mujer, producto de ello han surgido importantes contratos sociales, leyes especiales y acuerdos internacionales para proteger a la mujer.

La violencia contra la mujer reclama que los profesionales de asistencia, ayuda y el derecho estén preparados para intervenir de forma proactiva en el auxilio de la mujer, brindando una educación en salud, jurídica de manera preventiva, informando a la comunidad sobre los efectos y consecuencias que esta problemática causa en el individuo, así como también orientando a la población para que informe sobre los casos que conocen a fin de evitar situaciones traumáticas en el desarrollo psicológico del niño (a) que vive en ese hogar y el cual también es víctima.

Propuesta para el producto a desarrollar en el trabajo de investigación como aspirante de la Maestría en Ciencias Jurídicas de la UNEFA-Decanato Bolívar- Leonardo Maestre-2008

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